Europa retrasa los relojes y crea una semana de confusión horaria con Estados Unidos para los viajeros
El 25 de octubre, la UE y el Reino Unido pusieron fin simultáneamente al horario de verano y atrasaron los relojes una hora, abriendo una ventana de siete días en la que la diferencia horaria entre Londres y Nueva York es de cuatro horas en lugar de cinco, lo que sorprendió a viajeros en trayectos nocturnos y conexiones matutinas.
A la 01:00 UTC del domingo 25 de octubre de 2026, la mayor parte de Europa —incluidos los Estados miembros de la UE, el Reino Unido, Noruega y Suiza— atrasó los relojes una hora, poniendo fin al horario de verano y volviendo al horario estándar de invierno. El cambio afectó simultáneamente a importantes centros de viaje en Londres, París, Madrid, Roma, Berlín y Ámsterdam.
En Londres, los relojes pasaron de las 02:00 BST a la 01:00 GMT; en las ciudades de Europa central, de las 03:00 CEST a las 02:00 CET; en los países de Europa del Este, de las 04:00 EEST a las 03:00 EET. Islandia, Rusia y Bielorrusia no aplicaron el cambio.
El ajuste genera, técnicamente, un domingo de 25 horas y provoca complicaciones para los viajeros en trenes nocturnos con coche-cama, conexiones de vuelos de madrugada y traslados aeroportuarios reservados por separado.
Estados Unidos no realiza su propio cambio de horario hasta el 1 de noviembre, lo que crea una ventana de siete días en la que la diferencia horaria entre Londres y Nueva York es de cuatro horas en lugar de las habituales cinco.
La Comisión Europea propuso poner fin a los cambios de horario dos veces al año, y el Parlamento Europeo respaldó la reforma en 2019, pero el proceso legislativo necesario no se ha completado, por lo que el cambio estacional sigue vigente.
Se recomienda a los viajeros que revisen sus itinerarios, confirmen las salidas de los trenes y se asegEnuren de que sus teléfonos inteligentes tengan activada la actualización automática de la hora.



