Estudios generan dudas sobre la seguridad de la técnica de «fecundación in vitro con tres progenitores» para prevenir enfermedades mitocondriales
Escrito por IA a partir del artículo de statnews.com. Sin revisión humana.
Nuevos datos clínicos del Reino Unido y de una clínica ucraniana llevan a científicos y especialistas en ética a cuestionar si la terapia de reemplazo mitocondrial es suficientemente segura para prevenir enfermedades hereditarias, mientras algunos investigadores sostienen que primero debería probarse solo en ensayos de fertilidad cuidadosamente controlados.
Una técnica conocida como «fecundación in vitro con tres progenitores», denominada formalmente técnicas de reemplazo mitocondrial (TRM), se desarrolló para evitar que las madres transmitan a sus hijos enfermedades mitocondriales mortales. Combina los genes de la madre y el padre con mitocondrias sanas procedentes de un óvulo donado. El año pasado, investigadores británicos anunciaron el nacimiento de ocho bebés sanos mediante este procedimiento en la Universidad de Newcastle, la única clínica autorizada en el Reino Unido para realizar TRM. Pero esos mismos datos revelaron un fenómeno preocupante llamado «reversión» —en el que las mitocondrias mutadas originales de la madre comienzan a desplazar a las mitocondrias sanas del donante—, con tasas de entre el 5 % y el 16 % en tres de los ocho bebés.
Por separado, la Clínica Nadiya, en Ucrania, detectó reversión en dos de seis niños examinados, con niveles que llegaron al 72 % en un caso. Un trabajo anterior de Shoukhrat Mitalipov, de la Universidad de Ciencias de la Salud de Oregón (Oregon Health and Science University), había descrito por primera vez la reversión en un estudio de 2016, estimando que ocurría en aproximadamente el 15 % de los casos. Un estudio clínico realizado en Grecia en 2023 con 25 mujeres confirmó además que el fenómeno también puede darse fuera del laboratorio.
Los hallazgos han desatado un debate ético. Jacques Cohen, embriólogo radicado en Nueva York, pide una moratoria en el uso de las TRM para prevenir enfermedades mitocondriales hasta que se comprenda mejor la reversión. El bioeticista Guido Pennings, de la Universidad de Gante, sostiene que las TRM solo deberían desarrollarse en ensayos cuidadosamente controlados para parejas con problemas de fertilidad. Australia, el segundo país en legalizar las TRM, está preparando su propio programa nacional, mientras que en Estados Unidos la técnica sigue prohibida por una ley del Congreso de 2015. Investigadores de los Países Bajos han propuesto un enfoque por etapas para estudiar la técnica con más rigor antes de una implementación clínica más amplia.


