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Londres · 31 de octubre de 2026 · londonist.com

Los niveles de ruido en el metro de Londres superan los límites seguros en decenas de rutas, según un estudio

Escrito por IA a partir del artículo de londonist.com. Sin revisión humana.

Una investigación de EAVE, una organización dedicada a la prevención de la pérdida auditiva evitable, ha revelado que 37 rutas del metro de Londres exponen a los pasajeros a niveles de ruido superiores a 85 decibelios —el nivel a partir del cual el sonido se considera generalmente perjudicial—, y un tramo de la línea Jubilee alcanzó un pico de 105 decibelios, comparable al de un helicóptero despegando cerca.

Nuevos datos de EAVE, una organización centrada en la prevención de la pérdida auditiva evitable, revelan la magnitud de la contaminación acústica en la red del metro de Londres. De las líneas medidas, 37 rutas registran niveles superiores a 85 dB, el umbral ampliamente reconocido a partir del cual el ruido puede volverse perjudicial para la audición. Otras 81 estaciones presentan niveles de ruido lo bastante altos como para requerir equipo de protección a cualquier persona que trabajara allí en un entorno corporativo.

El tramo más ruidoso registrado fue el que va entre Canary Wharf y North Greenwich, en la línea Jubilee, donde EAVE midió un pico de 105 dB, un nivel que la organización compara con estar junto a un helicóptero que está despegando. La línea Victoria fue identificada como la más ruidosa en general; el único tramo en el que el ruido cae brevemente por debajo de 80 dB es el que va entre Euston y Warren Street. Las líneas Bakerloo, Central, Jubilee y Piccadilly arrojaron resultados igualmente deficientes. Las líneas que circulan más cerca de la superficie obtuvieron mejores resultados: la línea Metropolitan fue la que mejor se comportó, y la línea District también mostró niveles comparativamente más bajos.

Los datos fueron recopilados por miembros del equipo de EAVE durante el Tube Challenge, un intento de visitar todas las estaciones en el menor tiempo posible, realizado para recaudar fondos para organizaciones benéficas dedicadas a la pérdida auditiva, lo que significa que las condiciones no estaban completamente controladas y que faltan algunos datos de la línea Metropolitan.

El fundador y director ejecutivo de EAVE, el doctor David Greenberg, calificó de «preocupante» el número de tramos que superan los 85 dB y pidió que la protección auditiva y la señalización se conviertan en algo habitual en las líneas afectadas. Señaló que, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, la pérdida auditiva no tratada cuesta a la economía mundial 750.000 millones de dólares estadounidenses al año. TfL, por su parte, mantiene su propia postura, según la cual el ruido del metro «es muy poco probable que cause daños auditivos a largo plazo».

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