Persook
Ciencia y tecnología · 1 de noviembre de 2026 · sciencealert.com

Una 'partícula fantasma' olvidada podría explicar por qué existe el universo

Escrito por IA a partir del artículo de sciencealert.com. Sin revisión humana.

Los físicos proponen que un tipo de neutrino estéril largamente pasado por alto, que se desintegró lentamente tras el Big Bang, inclinó el equilibrio cósmico hacia la materia en detrimento de la antimateria, lo que podría explicar por qué existe algo en absoluto.

Los físicos Rishav Roshan, de la Universidad de Southampton, y Sudipta Show, del Instituto Indio de Tecnología de Kanpur, han publicado un artículo en la revista Physical Review Letters en el que proponen que un tipo específico de neutrino estéril —una partícula hipotética que apenas interactúa con la materia ordinaria, sintiendo solo la gravedad y una atracción de Higgs extraordinariamente débil— podría resolver uno de los enigmas más profundos de la ciencia. El Big Bang debería haber producido cantidades iguales de materia y antimateria, que se habrían aniquilado mutuamente, dejando un universo de pura energía. Sin embargo, la materia sobrevivió. El modelo de los investigadores describe un neutrino estéril pesado y «desacoplado» que, a diferencia de sus otros dos neutrinos estériles hermanos, permaneció activo el tiempo suficiente tras el Big Bang como para dominar temporalmente la densidad total de energía del universo. Este dominio temporal alteró la temperatura cósmica justo en el momento en que las partículas de materia y antimateria interactuaban, generando un desequilibrio infinitesimal que permitió que una fracción de la materia sobreviviera. Un proceso posterior convirtió luego parte del exceso de leptones en quarks, que formaron protones y neutrones. Como el estudio calcula una masa para el neutrino más ligero, la teoría es refutable mediante experimentos de física de partículas. La partícula fantasma en sí se extinguió hace mucho tiempo, pero su influencia habría dejado huellas detectables en las ondas gravitacionales primordiales —ondulaciones en el espacio-tiempo procedentes del universo temprano— que futuros observatorios como LISA, un trío de naves espaciales separadas por 2,5 millones de kilómetros, podrían llegar a captar.

Ver la noticia completa Leer el original

Más de esta edición